Para satisfacer las crecientes demandas de los clientes, los fabricantes de productos de belleza y cosméticos deben agilizar el desarrollo de los productos, acelerar los lanzamientos y aumentar la flexibilidad. Se espera que los equipos gestionen una gran variación de productos, ciclos más rápidos, reduzcan los costes y entreguen productos consistentes, al tiempo que evitan costosos contratiempos.
















