En 2017, la SMU emprendió su viaje para crear un campus inteligente y más eficiente. El objetivo era mejorar la experiencia del campus para los estudiantes, el profesorado y el personal, mejorar drásticamente la gestión y el uso de la energía y mejorar la fiabilidad de los sistemas. Al mismo tiempo, la institución quería abordar el mantenimiento diferido y, al mismo tiempo, reducir los costes de operación y mantenimiento.
Siemens ayudó a la SMU a crear una hoja de ruta para lograr su visión, desde la mejora de la infraestructura crítica hasta la inversión en la recopilación de datos y la mejora de los controles y la gestión de los edificios en todo el campus. Se obtienen eficiencias aún mayores mediante el análisis basado en datos, la monitorización remota y la solución de problemas. De media, la SMU ha ahorrado 2,5 millones de dólares al año con el programa de gestión de la energía y, al mismo tiempo, ha mejorado la comodidad y la fiabilidad del campus. Un programa de cobertura del gas natural y la electricidad ha protegido a la universidad contra la volatilidad de los precios y los principales fenómenos meteorológicos para lograr la estabilidad presupuestaria.












