Nuestro modelo económico de extraer, producir y desechar residuos ha alcanzado niveles insostenibles, ejerciendo una enorme presión sobre el medio ambiente, las cadenas de suministro y la economía global. Las sociedades consumen un 70% más de recursos de los que los ecosistemas de la Tierra pueden regenerar, y actualmente, solo el 6,9% de los materiales que se utilizan se reciclan.
La transición hacia modelos circulares que priorizan la recuperación de valor a lo largo de todo el ciclo de vida no solo beneficia al planeta, sino que también genera importantes oportunidades económicas y mayor resiliencia. Desvinculamos el crecimiento del consumo de recursos ampliando los ciclos de vida, optimizando el uso de los recursos y reduciendo los residuos.













