Como centro de atención médica las 24 horas del día, los 7 días de la semana, Northside Hospital Forsyth depende de su planta central para proporcionar refrigeración confiable en todo el hospital. Dado que la demanda de energía sigue siendo alta y los costos de servicios públicos continúan aumentando, mantener operaciones eficientes se volvió cada vez más desafiante.
Al mismo tiempo, comprometer el rendimiento no era una opción. Los entornos críticos de atención médica requieren una operación continua y confiable para apoyar la atención del paciente, lo que deja poco espacio para la flexibilidad operativa durante los períodos de mayor demanda. Para abordar estos desafíos, el hospital se centró en optimizar el funcionamiento de la planta central: reducir el consumo de energía, reducir los costos operativos y mantener la confiabilidad sin interrumpir las operaciones diarias.




