
Las operaciones industriales y de construcción están bajo presión. Los directores de planta y los líderes empresariales locales deben ofrecer operaciones con bajas emisiones de carbono, con mayor eficiencia y resiliencia, pero sin comprometer el rendimiento.
Tienen la inmensa tarea de modernizar las instalaciones y digitalizar las plantas, reducir el despilfarro de energía y desarrollar la experiencia interna para cumplir los ambiciosos objetivos corporativos de sostenibilidad.
Lograr este equilibrio requiere alinearse con los líderes financieros en lo que respecta a la inversión y con los equipos operativos para una ejecución eficaz. Pero el progreso puede verse obstaculizado por el envejecimiento de la infraestructura, las ineficiencias ocultas y la necesidad de cumplir objetivos ambiciosos a velocidad y escala.

