Holger Schygulla y Heiko Junge en la entrevista: La lechería está electrificando su suministro de energía e impulsando la descarbonización.
Calidad de combustible sin combustibles fósiles.
En Breitenburger Milchzentrale, se procesan más de 200 millones de kilogramos de leche cada año. Eso requiere mucha leche y mucho calor: para la producción y para mantener las instalaciones calientes. Hasta hace poco, ese calor provenía de una caldera anticuada de gasoil. Pero seguir con los combustibles fósiles ya no era una opción. Afortunadamente, la modernización no empezó de cero: Breitenburger Milchzentrale (BMZ) ya utilizaba Siemens Navigator desde 2014 para supervisar los datos energéticos, lo que proporcionaba una base sólida y información valiosa para una estrategia energética más inteligente.




