«Nuestra solución está pensada para que funcione en las instalaciones de cualquier cliente, porque la hemos diseñado con enormes conjuntos de datos de fuentes sintéticas y del mundo real», afirma Ines. «Funciona muy bien con cajas, botellas y bolsas, y también si la pieza viene envuelta en papel de aluminio. En principio, los clientes no deberían ver ninguna degradación operativa, pero si la ven, pueden permitir que los modelos aprendan de sus fallas. Esto forma parte de nuestra estrategia para el producto. Nos estamos preparando para introducir conjuntos de datos a gran escala de flotas de robots en la nube de Siemens, que tiene la capacidad de aprovechar un caso de falla para mejorar nuestro producto, no solo para un cliente, sino para todos los clientes que están de acuerdo en compartir datos». Las mejoras no solo conducen a un aumento del rendimiento, sino también a revelar nuevos casos prácticos. «Hemos demostrado que, con un mínimo esfuerzo, podemos modificar el software para que se adapte a casos prácticos completamente novedosos, incluido el despaletizado robótico», explica Ines. Pick AI es la base de una célula despaletizadora robótica recientemente desplegada en uno de los almacenes productivos de Siemens en Erlangen (Alemania). Gracias a los datos, el equipo está ampliando los límites de la manipulación robótica.