
Muchos robots se agarran creando un vacío. En la punta del brazo (lo que se llama efector final), los robots emplean una o más ventosas para ejercer el vacío sobre el objeto al que van a agarrar. Para ello, las ventosas tienen que caer sobre una superficie óptima, plana, lisa y no porosa. Hay muchas variantes de ventosas de diferentes tamaños y formas, con una base rectangular o cuadrada y con una o más ventosas.
«Nuestro nuevo invento facilita el uso de pinzas por succión de diferentes tamaños y disposiciones. Depende del cliente decidir lo que quiere», afirma Ines. «De hecho, ese es un aspecto único de nuestro producto que nos diferencia de todos los competidores».




