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Nuevas tecnologías reducen los costos de producción

La compañía mexicana Fábrica de Envases de Vidrio (FEVISA) produce botellas de alta calidad a través de un proceso automatizado con tecnología Siemens. En sus más de tres décadas de historia, ha creado alianzas clave con empresas de botellas de alto nivel y también con sus clientes.

 

Hoy les da empleo a más de 1.600 personas en sus dos modernas plantas: una en San Luis Potosí y otra en Mexicali, esta última dedicada al mercado de exportación. En ellas funcionan seis hornos con quince filas de contenedores en línea que producen más de 1.500 toneladas de vidrio por día. La tecnología Siemens es un factor vital en la mezcladora, que es donde se manipula la materia prima requerida a lo largo del proceso.

 

El horno es el corazón de este tipo de plantas y es controlado por SIMATIC PCS7, de Siemens. Una vez que el vidrio se derrite, el siguiente paso es transformarlo en botella. Para eso, una máquina de sección individual (IS) entrega trozos de vidrio derretido de forma sincronizada, que son luego empujados al molde con el método de soplado. En el proceso de entrega intervienen los accionamientos SINAMICS.

 

Una vez que las botellas cobraron forma y se enfriaron, sólo resta empacarlas para su distribución. Siemens participa de todo el proceso, incluso en las líneas de empaque, que son manejadas por un controlador SIMATIC S7, con una caja de cambios SIMOGEAR.

 

La compañía optimiza sus costos de producción con regulación online de energía, lo cual permite ahorrar electricidad, gas, agua y aire. Las soluciones Siemens también ayudan a reducir desperdicio, y a aumentar la productividad y la eficiencia en la planta. Estos puntos son fundamentales en una fábrica de vidrio.

 

El ingeniero Francisco Wong, director de Tecnología y Productividad en FEVISA, destaca: “Nuestra compañía siempre ha implementado las mejores tecnologías en sus plantas a nivel mundial. Estas son parte de nuestro crecimiento y sinergia”.

Tequila con los más altos estándares de calidad

Casa Sauza es parte de Beam Suntory Corporation, que exporta tequila a más de 73 países desde 1873. Para producir el mejor, la compañía ha implementado una serie de métodos específicos.

 

Cuando la marca comenzó a planear la construcción de su nueva planta, seleccionó a Siemens como su socio tecnológico y, juntos, empezaron a desarrollar un plan de digitalización para incluir todos los procesos. Dos de las metas fueron reducir el tiempo de investigación y desarrollo, y acelerar el lanzamiento de nuevos productos.

 

Durante una segunda etapa del proyecto, ambas empresas reunirán información y números de desempeño, enfocándose en la eficiencia de las líneas de producción y en el análisis de energía. En una tercera fase, revisarán procesos integrados de calidad y serán capaces de hacer modificaciones en tiempo real durante la fabricación.

 

Para Casa Sauza, la automatización ayudará a resolver la escasez de personal y de recursos, incluidos los hidráulicos. A su vez, reducirá los costos agroquímicos, de combustible y de proveedores, e incrementará la productividad.

 

Según el director de Casa Sauza, “el valor real de la automatización es ver un cambio en la forma en que las personas piensan y trabajan. Todo tiene sentido cuando se consideran parte de un proceso más grande. En definitiva, la automatización ayudará a nuestra compañía a ser competitiva y a tener un desempeño superior y más sustentable en el mercado del tequila”.

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¿Qué hay de la producción a mayor escala?

Siemens México ha ayudado a estandarizar el proceso de producción de cerveza y a automatizar las plantas de algunos de los embotelladores más grandes del país. Un proyecto reciente, Constellation Brands Inc. (CBI), incluye una de las flotas de vehículos guiados por láser más grandes del mundo.

 

La meta fue aumentar la producción de forma considerable sin afectar las operaciones actuales. Esto requirió de mucha planificación y gran atención a los detalles. Es que no sólo se buscaba incrementar el volumen sino también el tiempo de actividad, la eficiencia y la seguridad, manteniendo al mismo tiempo la calidad que distingue a las marcas.

 

El primer paso que dio CBI fue hacerse de las plataformas estándar necesarias para sus planes de automatización y expansión. La compañía buscó a Siemens para ayudar a crear y organizar el proyecto y asegurar que todos los proveedores globales, cada uno con sus propios puntos de vista, usaran un enfoque común. Esta visión estandarizada debía expandirse desde el equipo de producción hasta la flota de vehículos guiados por láser que mueve materiales e inventario por todas las instalaciones.

 

Los gerentes de CBI se han mostrado impresionados con la expertise de Siemens. La compañía alemana ha trabajado de cerca con cerveceros desde finales del siglo XIX, cuando la marca Oettler, de la ciudad alemana de Weissenfels, instaló un motor eléctrico distribuido. Eso, que hoy puede parecer arcaico, fue un paso pionero en su momento.