Se creó un concepto para el funcionamiento de la sala que redefine completamente la generación y el uso de energía. Se instaló un sistema fotovoltaico con una potencia de 87.4 kWp en el techo, adaptado a su capacidad de carga y condición. El 40 por ciento anual
La demanda de electricidad está cubierta solo por el sistema fotovoltaico, el 73 por ciento de la electricidad generada se utiliza para uso propio. Para la calefacción de la sala, dos bombas de calor de aire reemplazaron la vieja caldera de aceite. Las dos bombas juntas producen 100 kW. El sistema primario tiene una potencia de 85 kW, otro con 25 kW absorbe el calor o los picos de carga de enfriamiento.



