Para las organizaciones de hoy, el aumento de las tarifas de la red, los precios volátiles de la energía y las crecientes fluctuaciones de carga derivadas de la electrificación y la integración renovable están haciendo que la administración de energía sea más desafiante. Muchos sitios aún dependen de sistemas administrados manualmente que dificultan responder a la demanda máxima o beneficiarse de precios de energía más bajos. La Limited experiencia interna, el control fragmentado de activos y las regulaciones complejas complican aún más los esfuerzos para lograr la eficiencia energética.




