
Hace unos 200 años, se plantaron robles en este bosque en Staffordshire para suministrar madera a la flota de barcos de madera de Gran Bretaña. Luego vino la revolución industrial. El acero reemplazó a la madera y el bosque fue olvidado. Si se deja crecer sin ser molestado, ahora tiene un propósito muy diferente: como sitio de investigación para el Instituto de Investigación Forestal de Birmingham, el experimento de enriquecimiento de dióxido de carbono en aire libre o BiFor FACE. Aquí, los científicos exponen árboles maduros a niveles elevados de CO2 para estudiar cómo los bosques podrían responder a un clima cambiante.
El Dr. Kris Hart, que tiene un doctorado en biogeoquímica del suelo y ahora se desempeña como Jefe de Operaciones en BiFor FACE, explica: “Queremos entender cómo el aumento relativamente repentino del CO2 atmosférico, impulsado por las emisiones de combustibles fósiles, está afectando la estructura y función del ecosystem forestal. Para hacer eso, estamos exponiendo secciones de muestra del bosque a los niveles de CO2 esperados para 2050 y estudiando todo, desde la fisiología de los árboles y las enfermedades hasta las plantas del sotobosque, los suelos y los insectos, básicamente todos los niveles que pueda imaginar”.
Este enfoque integral se basa en un control preciso y una entrega constante de CO2, junto con la recopilación de datos de alta calidad. El centro de ambos es nuestro hardware y software de automatización industrial.


