Nota del editor: esta es una versión transcripta ligeramente editada de la reciente conversación de Barbara en el pódcast Perspectivas optimistas con el congresista estadounidense Jay Obernolte: suscríbete al pódcast en tu plataforma favorita.
En representación de California, el congresista Jay Obernolte es presidente del Subcomité de Investigación y Tecnología del Comité de Ciencia, Espacio y Tecnología de la Cámara de Representantes, y miembro del Comité de Energía y Comercio, ante la cual presté declaración en febrero.
El año pasado, encabezó el informe bipartidista Informe de la Cámara sobre Inteligencia Artificial que explora la adopción responsable de IA en todos los sectores.
El congresista Obernolte también es el fundador de FarSight Studios, un desarrollador estadounidense de videojuegos.
Barbara Humpton:
Ofrece a nuestra audiencia una perspectiva general de cómo ves las oportunidades y los riesgos para la IA en las empresas estadounidenses.
Congresista Obernolte:
La IA va a ser completamente transformadora, no solo para los negocios estadounidenses, sino también para la sociedad estadounidense. Y, desafortunadamente, creo que no hemos sabido transmitir adecuadamente el lado optimista de la IA. Nosotros, como estadounidenses, hemos tenido nuestra opinión sobre las desventajas de la IA influenciada por los últimos 50 años de ciencia ficción y cultura pop. Entonces, si le preguntas a alguien sobre IA, obtendrás algo sacado de la película Terminator donde el ejército de robots malvados se levanta para apoderarse del mundo, pero no obtendrás el panorama optimista.
Y el panorama optimista es este: en primer lugar, la IA ya es la herramienta más poderosa para la difusión del conocimiento humano que la humanidad haya inventado jamás. Puede enseñarte cualquier cosa sobre la que quieras aprender, en cualquier estilo de aprendizaje que sea óptimo para ti. Segundo, va a democratizar completamente el acceso, no solo a la información y la educación, sino también a la opinión de expertos. Y eso va a cambiar completamente nuestra sociedad.
Pero lo que también está sucediendo es que la IA pronto se convertirá en la herramienta más poderosa para la mejora de la productividad humana que la humanidad haya inventado jamás. Y eso va a ser increíblemente empoderador. Creo que eso va a crear una creciente ola de prosperidad que, literalmente, hará que todos los barcos en Estados Unidos salgan adelante.
Barbara Humpton:
Dirigiste el esfuerzo bipartidista en el Congreso para producir el informe de la Cámara sobre inteligencia artificial mediante la exploración del uso de IA en múltiples sectores, desde la atención médica hasta las finanzas y la agricultura. Y en el informe también se ofreció una visión para la adopción responsable de IA, la innovación y la gobernanza que deben equilibrarse a medida que esta tecnología se incorpora a nuestro mundo. Ahora que reflexionas acerca del informe, ¿cuáles son los aspectos más destacados que realmente te llaman la atención?
Congresista Obernolte:
Nuestro grupo de trabajo tenía el encargo de preparar un informe, antes de finales de 2024, en el que se propusiera un marco regulatorio federal para la IA. Entonces, contaba con 24 miembros muy talentosos y dedicados, 12 de cada partido político. El año pasa, celebramos 25 audiencias y, en diciembre, entregamos un informe de 270 páginas que cumplía con nuestro encargo.
Te destaco los puntos clave de este informe: los estadounidenses tienen la percepción errónea de que la IA no está regulada en nuestro país. Eso es completamente falso. Hemos adoptado un enfoque muy diferente al de otras entidades, como la Unión Europea, al adoptar una regulación sectorial descentralizada.
Lo que eso significa es que creemos en regular los resultados, no las herramientas. La IA es una herramienta muy poderosa, pero al final del día, es solo una herramienta. Y cuando se reflexiona acerca de los riesgos de la implementación de la IA, que es algo que hay que comprender para poder hablar sobre cuál es nuestra obligación como reguladores al momento de mitigar esos riesgos, es muy importante tener en cuenta lo que se va a hacer con esa IA. Un algoritmo que entraña un riesgo inaceptable en un contexto de uso, por ejemplo, la IA en un dispositivo médico que va a ser implantado en el cuerpo de una persona, por citar una implementación de riesgo particularmente elevado, podría ser completamente inofensivo en otro contexto, como en un videojuego. Los reguladores sectoriales lo saben.
Ya tenemos IA que se utiliza en contextos como el de los dispositivos médicos. De hecho, muchas personas se sorprenden cuando les digo que la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA), que obviamente es nuestro regulador con autoridad sobre la regulación de dispositivos médicos, ya ha procesado más de mil solicitudes para el uso de IA en dichos dispositivos.
Entonces, uno de los aspectos que defendemos en nuestro informe es continuar con este enfoque regulatorio descentralizado y sectorial. Este es el motivo.
La Unión Europea ha adoptado un enfoque muy diferente. Han centralizado todo; tienen sus reguladores sectoriales, pero están creando un nuevo regulador para la IA. Como resultado, vas a necesitar otra licencia de ese regulador para cualquier uso de la IA que no sea el de menor riesgo.
Creemos que ese es el enfoque equivocado porque pensamos es mucho más fácil enseñarle a la FDA, por ejemplo, lo que podría no saber sobre IA que enseñarle a una entidad nueva todo lo que la FDA ha aprendido durante décadas para garantizar la seguridad del paciente.
Lo mismo ocurre con otros reguladores sectoriales. La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) ya se está ocupando del uso de la IA en vehículos de manejo autónomo. La Administración Federal de Aviación (FAA) se ocupa del uso de la IA y la aviónica en las aeronaves. Y la lista sigue, sigue y sigue.
Barbara Humpton:
Creo que tiene mucho sentido. Lo que también es interesante es que cuando lo pensamos desde la perspectiva de un usuario final, a menudo ni siquiera somos conscientes de la existencia de la IA. Fíjate en ejemplos de los algoritmos de mapeo que usamos o, francamente, en las funciones de búsqueda simples a las que todos nos hemos acostumbrado. Esta es la primera tecnología que realmente llega a las personas, en lugar de que las personas tengan que acudir a la tecnología para incorporarla.
Congresista Obernolte:
Es interesante que a nadie se le haya ocurrido una definición federal en el estatuto de lo que realmente significa la IA, o lo que es la IA. Y eso es porque la IA está en el ojo del espectador. ¿Es una red neuronal? ¿Es un algoritmo que hace que una computadora parezca una persona? Todos tienen una definición diferente.
Para mí, la IA es cualquier cosa en la que interactúas con una máquina, pero parece que estás interactuando con un ser humano. Si lo reducimos a eso, podemos ver por qué la IA va a tener un impacto tan grande; porque va a crear una manera que nos permita una interfaz muy humana para lidiar con tecnología complicada.
Barbara Humpton:
Estaba encantada de tener la oportunidad, a principios de este año, de declarar ante su comité para hablar sobre IA y fabricación. Ustedes estaban profundizando sobre el impacto de la IA en la fabricación. Y realmente habíamos estado tratando de hacer una distinción entre lo que en ese momento llamábamos “IA de consumo”, la IA que estamos usando en nuestras vidas privadas, comerciales y de ocio, y la IA que se está introduciendo en el mundo de la fabricación, donde tenemos control sobre los datos que se utilizan para entrenar los modelos fundamentales, y donde tenemos control sobre cómo se usa y sobre la intervención humana en el entorno de fabricación. El día que testifiqué, me hiciste una pregunta que dejó en claro que estabas pensando de esta manera en relación a los enfoques sectoriales.
Congresista Obernolte:
Y es un excelente punto que un enfoque sectorial de la regulación te permita diferenciar entre esos dos usos, porque lo que pasa con la IA industrial es que el entorno en el que opera es muy limitado. Si imaginamos la IA controlando un par de brazos robóticos en una planta de fabricación, con cinta de precaución colocada alrededor para asegurarse de que las personas no entren allí, y los brazos robóticos están construyendo un dispositivo, ese es un gran ejemplo de la IA industrial.
Lo que nosotros, como reguladores, haríamos al evaluar los riesgos de ese proceso es preguntar: “¿Cuáles son las peores cosas que pueden pasar?” ¿Cuáles es, como dicen los abogados, el "desfile de horribles"? ¿Y qué vamos a hacer para mitigarlos? Bueno, debido a que el entorno es limitado, las cosas que pueden salir mal son mucho más reducidas. Si se hace un control de calidad en el dispositivo que la IA está construyendo, realmente se controlan muchos de los riesgos de la implementación de la IA en ese caso.
Si comparas eso con una aplicación más orientada al consumidor de la IA, como un chatbot, no tienes idea de los riesgos. ¿Podría el chatbot ayudar a alguien a construir un arma biológica? ¿Podría hacer que un adolescente adopte una idea suicida? ¿Podría exhibir algunos sesgos raciales realmente preocupantes? Debido a que la implementación de la IA en el contexto del consumidor es mucho más abierta, tenemos que preocuparnos por esas cosas, mientras que en la IA industrial es mucho más fácil controlar la situación.
Para mí, la IA es cualquier cosa en la que interactúas con una máquina, pero parece que estás interactuando con un ser humano. Si lo reducimos a eso, podemos ver por qué la IA va a tener un impacto tan grande; porque va a crear una manera que nos permita una interfaz muy humana para lidiar con tecnología complicada
Barbara Humpton:
A menudo, te he escuchado hablar sobre la importancia de las asociaciones público-privadas para avanzar en el liderazgo estadounidense de la IA. Con este panorama en vista, uno de nuestros objetivos nacionales es mantener ese papel de liderazgo. Según recuerdo, el informe de la IA de tu grupo de trabajo tiene una gran sección que analiza la importancia de los ecosistemas gubernamentales, universitarios e industriales para la I+D. Me encantaría escuchar tu opinión sobre cómo las empresas y el gobierno pueden trabajar juntos para desarrollar y expandir estos ecosistemas.
Congresista Obernolte:
Creo que será necesario que todos trabajemos juntos y empujemos en la misma dirección para mantener el dominio de Estados Unidos en el desarrollo y despliegue de la IA. Una de las cosas que nos preocupan mucho es que habrá una falta de competencia en el desarrollo de la IA de frontera. Desarrollar un algoritmo de IA de frontera se ha vuelto tan costoso en términos de potencia informática y datos, que nos preocupa que solo las empresas tecnológicas más grandes puedan tener los recursos para hacerlo.
Eso es muy poco saludable, en particular, cuando se trata de la academia y del espíritu empresarial, porque esas son dos de las fuerzas que realmente han impulsado los avances en el descubrimiento científico estadounidense en los últimos cien años, y queremos asegurarnos de que esa tradición continúe. Cuando se habla del ámbito académico, en particular, las investigaciones realizadas en entornos académicos conlleva algunos aspectos muy valorables como la transparencia, la publicación y la revisión por pares. Esas son cosas que se pierden si esa investigación se realiza solo a puerta cerrada por parte de las grandes corporaciones.
Una de las cosas que decimos en el informe del grupo de trabajo es que recomendamos la codificación de un programa piloto que actualmente estamos ejecutando llamado NARE, el Recurso Nacional de Investigaciónen IA, que pone a disposición de académicos y empresarios conjuntos de datos para asegurarse de que dicha investigación continúe realizándose fuera de las grandes corporaciones. Esto es muy importante.
Y, por cierto, para dejar claro el punto, dado que yo mismo soy un conservador partidiario del gobierno pequeño, todos estos recursos son donados. Todo lo que hace el gobierno federal es ser el guardián para organizar el acceso a estos recursos. Eso es porque los proveedores que ofrecen estos recursos comparten nuestro objetivo de garantizar de que los empresarios y académicos continúen teniendo acceso a ellos.
Barbara Humpton:
Es este ecosistema de innovación el que realmente ha llevado a Estados Unidos a este punto de liderazgo global. Ahora, cambiemos nuestro enfoque por un minuto y hablemos sobre el impacto que la IA tendrá en las personas.
Me ha escuchado decir, en mi propio testimonio, que creo que la IA no va a reemplazar a las personas. Sabemos que cada oleada de nuevas herramientas y tecnología que se han introducido, en realidad, ha ampliado lo que es humanamente posible.
Voy a compartir contigo una historia corta sobre el uso de la IA en las operaciones de mi empresa.
Teníamos investigadores trabajando en cómo integrar un copiloto en un entorno de fabricación. En una fábrica en Alemania, donde había un primer y segundo turno, los investigadores instalaron el nuevo copiloto y la gente comenzó a usarlo. En las encuestas de satisfacción, los comentarios tanto del primer como del segundo turno fueron excelentes. Pero los investigadores notaron algo extraño en los datos. El segundo turno lo estaba usando más que el primero. ¿Por qué?
Así que los investigadores en realidad hicieron entrevistas con el personal del segundo turno, quienes dijeron: “Antes, si algo fallaba durante el segundo turno, teníamos que llamar a los expertos; pero, como estamos en la mitad de la noche, y no queremos molestarlos, usamos el copiloto”.
Este es el tipo de cosas en las que, sí, la IA está cambiando absolutamente la forma en que trabajamos, pero también realmente está haciendo que las personas sean más productivas y elevando el nivel de experiencia. ¿Estás escuchando historias como esta?
Congresista Obernolte:
Mucho. Tenemos un capítulo completo en nuestro informe del grupo de trabajo sobre temas de educación y fuerza laboral. Y queremos hacer mucho hinacpié en que creemos que, tal y como dices, la IA va a crear muchos más puestos de trabajo de los que va a eliminar, pero será disruptiva como siempre lo son las nuevas tecnologías.
Si nos remontamos a la llegada de la imprenta, vemos que las tecnologías son disruptivas, pero han creado muchos más empleos de los que han eliminado. Nosotros, como sociedad, vamos a tener la obligación de, en primer lugar, equipar a nuestros jóvenes con las herramientas que necesitan para tener éxito en un espacio de trabajo impulsado por la IA. Necesitamos un compromiso con la readaptación profesional porque habrá algunos trabajos que serán desplazados y la gente va a necesitar ayuda para volver a especializarse en otros campos. Vamos a necesitar mejorar su red de seguridad social para garantizar de que nadie se quede atrás.
Pero al final, vamos a crear más empleos de los que desaparecerán. Creo que gran parte de la angustia en torno a este tema está fuera de lugar. Te daré un ejemplo específico de mi estado natal, California.
El año pasado, tuvimos una huelga muy disruptiva de los guionistas de Hollywood. Uno de los temas centrales de la huelga fue que los guionistas se oponían al uso de la IA por parte de los estudios cinematográficos para la escritura automatizada de guiones de películas. En el fondo, se daba por sentado que un mayor uso de la IA crearía menos empleos para los guionistas de Hollywood.
Pensé, ¿no es esa una visión muy limitada? Cuando miro el futuro, dentro de diez años, me imagino encender Netflix y ver un programa creado por la IA generativa en tiempo real solo para mí, basado en lo que me apetece ver hoy y en lo que he disfrutado viendo en el pasado, en lugar de ver un programa que fue creado una sola vez para todos. Vamos a tener la tecnología para hacer eso. Y estoy seguro de que va a haber empresarios innovadores que sacarán provecho de esta tecnología.
Eso supondrá muchos, muchos más puestos de trabajo para los guionistas. Y, sí, los guionistas sabrán cómo usar la IA para potenciar su productividad. Eso es válido para muchos campos diferentes.
Te voy a dar otro ejemplo. Hay una encuesta anual que se realiza a los estudiantes del último año de secundaria. Una de las preguntas es: “¿A qué carrera profesional aspiras más?” Cuando era niño, estaba al final del programa espacial Apolo, y la carrera profesional número uno a la que aspiraban los jóvenes era la de astronauta. Todos queríamos ser astronautas. Muy pocos de nosotros realmente nos convertimos en astronautas, pero eso llevó a toda una generación de estadounidenses a los campos de STEM, lo que fue increíblemente útil para nuestro país.
¿Puedes adivinar cuál fue la respuesta número uno de los estudiantes del último año de secundaria en Estados Unidos el año pasado?
Barbara Humpton:
No tengo ni idea.
Congresista Obernolte:
Influencer en redes sociales.
Entonces, si por un momento ignoramos las cosas un tanto inquietantes que esa respuesta dice sobre nuestros jóvenes, piensa en esto: antes de la llegada de Internet, ¿cómo le explicarías a alguien qué es un influencer de las redes sociales, a qué se dedica y por qué aportan un valor a la sociedad por el que las personas están dispuestas a pagarle?
Imagínate lo difícil que sería tener esa conversación. No tienes el vocabulario necesario a menos que entiendas Internet y la forma en que ha acercado y conectado a las personas, y la forma en que las personas viven ahora a través de Internet, ¿verdad?
Así que, si nos adelantamos, va a haber todo un abanico de puestos de trabajos que se crearán gracias a la IA. Ni siquiera tenemos el vocabulario para describir cuáles van a ser esos trabajos, pero podemos mirar hacia atrás a través de la historia, no solo Internet, sino también la Revolución Industrial, la imprenta; todas estas revoluciones tecnológicas han creado desplazamientos, pero también han permitido el éxito humano y creado muchos, muchos más empleos de los que han desplazado. Estoy 100 por ciento seguro de que eso también será cierto para la IA.
Las tecnologías son disruptivas, pero han creado muchos más empleos de los que han eliminado. Nosotros, como sociedad, vamos a tener la obligación de, en primer lugar, equipar a nuestros jóvenes con las herramientas que necesitan para tener éxito en un espacio de trabajo impulsado por la IA. Necesitamos un compromiso con la readaptación profesional porque habrá algunos trabajos que serán desplazados y la gente va a necesitar ayuda para volver a especializarse en otros campos. Vamos a necesitar mejorar su red de seguridad social para garantizar de que nadie se quede atrás.
Barbara Humpton:
A menudo, los padres me han preguntado qué consejo le daría a sus hijos. ¿Qué deberían estudiar para estar preparados para el futuro? Y yo les he respondido: díganle a sus hijos que jueguen a los videojuegos. ¿Qué opinas de esta teoría?
Congresista Obernolte:
Yo diría: acostúmbrense a ser capaces de expresarle a una máquina, con claridad, cómo resolver un problema y, luego, hacer que la máquina lo haga.
Antes, lo llamábamos programación informática. Creo que ahora, cuando decimos programación, nos estamos refiriendo más a lo que mi generación solía llamar scripting. Ese es un nivel mucho más alto. Cuando empecé a programar, estaba en un lenguaje de muy bajo nivel llamado “lenguaje ensamblador”, que es el lenguaje que hablan los chips. Más tarde, obtuve lenguajes de nivel superior, como C, y, luego, lenguajes orientados a objetos.
Con la IA, habrá otra capa por encima de esa, en la que podrás articular lo que quieres que haga la IA, de una manera procedimental. Las personas que sean más efectivas en el uso de la IA serán las que sean las mejores para articular lo que quieren que haga la IA y cómo hacerlo. Y esas van a ser habilidades increíblemente útiles.
Pero déjame añadir algo más. Como alguien que ha contratado a miles y miles de personas durante mi carrera profesional, tanto en el sector privado como durante los últimos 20 años en una oficina gubernamental, puedo decirles esto: niños, aprendan a escribir. Esa es una de las habilidades laborales más demandadas en este momento. Pero los jóvenes no se gradúan con la capacidad de plasmar lo que quieren decir y comunicarlo. Y eso seguirá siendo muy importante con la IA.
Este es un punto interesante porque hay una gran angustia entre los maestros de escuela por los niños que usan la IA para escribir ensayos. Es casi como el debate que tuvimos cuando era niño sobre si se nos debería permitir o no usar calculadoras para hacer divisiones largas. Y nos dijeron, no, tienen que aprender este proceso arcaico con puntos decimales y cómo se hacen las cosas. Pero el que ríe último, ríe mejor porque resulta que ahora todos llevan consigo una calculadora como parte de su teléfono celular. Probablemente, ya nadie sabe cómo hacer divisiones largas una vez que se convierten en adultos.
Con la IA será similar. Vamos a llegar a apreciar que hay cosas que la IA hace por nosotros que nos liberan para pensar en conceptos a un nivel superior. Entonces, en lugar de pensar en cómo vas a articular un punto en concretó, pensarás en cómo vas a persuadir.
Tu y yo estamos teniendo una conversación. ¿Cómo voy a convencerte de que mi punto de vista es correcto? Quiero contarte una historia; quiero contarte este viaje de descubrimiento que hice para intentar que me acompañes. Y, luego, podría usar la IA para que me ayude con los aspectos básicos a la hora de defender mi postura. Las personas que más éxito tendrán al usar la IA sabrán cómo hacerlo.
Barbara Humpton:
la versión de mí misma de la década de 1980 que usaba tarjetas perforadas por computadora está abrazando absolutamente esta nueva era en la que estamos entrando. Más allá de eso, me pregunto si, en algún nivel, la educación en humanidades volverá a estar de moda.
Al hablar con educadores, estamos aprendiendo sobre la educación personalizada. Cada uno de nosotros puede tener tutores de IA que aprendan nuestro estilo de aprendizaje y, luego, puedan llevarnos por un camino a nuestro propio ritmo. Hay tantas posibilidades disponibles para nosotros que me lleva a lo que me encanta preguntar a cada uno de mis invitados en el pódcast, porque me encanta aprender de ellos sobre su perspectiva optimista.
Como miembro del Congreso, tiene una oportunidad increíble de influir en la innovación estadounidense. ¿Qué es lo que más le da optimismo en la era de la IA?
Congresista Obernolte:
Primero abordaré la pregunta que planteó sobre una educación en humanidades. Y mi respuesta es: sí y no.
La IA va a revolucionar completamente nuestro enfoque sobre la educación. Sin embargo, durante los últimos 150 años, hemos adoptado este modelo que dice que cuando eres joven, vas a adquirir esta cosa que llamamos educación. Primero comienzas en la escuela secundaria, luego, vas a la universidad y, después, tal vez, vas a la escuela de posgrado. Te gradúas y usas esa educación durante el resto de tu carrera profesional.
Ese modelo, a través de la lente del aprendizaje potenciado por la IA, está completamente desactualizado por dos razones.
Uno, vamos a tener la oportunidad de ser aprendices de por vida. Podemos aprender lo que queramos, cuando queramos. Entonces, ¿por qué vamos a dedicar todo este tiempo cuando somos jóvenes, solo a aprender cosas, cuando aprender en sí mismo es algo que vamos a hacer toda nuestra vida?
Dos, va a existir la necesidad de adoptar la educación permanente. El ritmo de la tecnología va a seguir acelerándose, y no va a haber una manera posible de que uno pueda adquirir, desde el principio, en la juventud, todo lo que necesita saber sin comprometerse con el aprendizaje a medida que avanza. Las estadísticas indican que, en este momento, el estudiante de último curso de secundaria que se gradúe este año tendrá tres carreras a lo largo de su vida, no tres trabajos diferentes o tres empleadores diferentes, sino tres carreras diferentes, lo cual es una cosa increíble.
Pero me has preguntado por la perspectiva optimista. Entonces, piensa en esto:
en los 250 años de historia de los Estados Unidos, si regresamos y miramos nuestra historia económica, veremos que cada expansión importante de nuestro producto interno bruto ha venido precedida por un aumento correspondiente de la productividad de nuestra fuerza laboral. Ambos factores están directamente unidos. La productividad del trabajador estadounidense impulsa el crecimiento de nuestra economía.
Durante los últimos seis años, desde el comienzo de la COVID, hemos experimentado un descenso gradual de la productividad de los trabajadores. Creo que la IA va a ser el próximo catalizador de una enorme explosión de productividad, que no solo aumentará nuestro producto interno bruto, sino que mejorará la situación económica de todos en Estados Unidos. Eso es algo increíblemente poderoso.
Publicado el 26 de agosto de 2025

