NOVIEMBRE 2022
A lo largo de evaluaciones recientes, es evidente que el Los países que firmaron el Acuerdo Climático de París no han logrado reducir sus emisiones lo suficiente como para cumplir sus objetivos. Las estrategias empleadas hasta la fecha por los gobiernos, que dependen en gran medida de más energía renovable y menos consumo de carbono, no son suficientes.
Si bien la reducción física de las emisiones de CO₂ sigue siendo la máxima prioridad, para ayudar a lograr los objetivos netos cero, el CO₂ también deberá eliminarse de la atmósfera a gran escala y almacenarse o eliminarse. Incluso si alcanzamos cero netos para 2050, tendremos que continuar eliminando las emisiones históricas de CO₂ de la atmósfera para evitar el calentamiento futuro. Según el Instituto de Resources Mundiales los científicos predicen que hasta 10 Gigatoneladas (Gt) de CO₂ deberán eliminarse anualmente de la atmósfera para 2050, con una capacidad de eliminación que aumentará a 20 Gt de CO₂ por año para 2100. Para apoyar esta eliminación y almacenamiento de las emisiones de CO₂ de la atmósfera, conocidas como captura y almacenamiento de carbono (CCS), se necesitan innovaciones ágiles en las tecnologías de emisiones negativas (NET) para recuperar los gases de efecto invernadero emitidos anteriormente.




