Muchos fabricantes todavía carecen de algunos componentes fundamentales para la gestión de la logística: una estrategia integrada de la cadena de suministro, una colaboración estructurada con las partes interesadas y procesos y sistemas estandarizados, digitalizados, automatizados y flexibles. Estas carencias limitan la visibilidad de la red logística, lo que dificulta operar de manera eficiente, aumenta el riesgo de los costes de producción y suministro, y disminuye la satisfacción del cliente debido a los retrasos en las entregas.
Una solución de gestión de la logística permite mitigar estos problemas al combinar la planificación y la ejecución de la logística al tiempo que integra a todas las partes interesadas en un sistema de colaboración central. Esta conectividad permite aprovechar el poder de los datos para analizar, simular, rastrear y optimizar las redes logísticas.