El RISC-V se diseñó originalmente para apoyar la investigación y la educación en arquitectura de ordenadores. El conjunto de instrucciones se inició en mayo de 2010 en la Universidad de California en Berkeley, en formato de código abierto.
Debido a su naturaleza de código abierto, los desarrolladores podían acceder a la arquitectura del procesador y modificarla sin derechos de licencia ni restricciones. Las empresas aprovecharon la oportunidad para innovar con componentes de hardware especializados para aplicaciones emergentes en un momento en que la demanda aumentaba exponencialmente, junto con problemas de seguridad y gestión de la energía. La capacidad de los SoC basados en RISC-V para gestionar datos y cálculos a gran escala ha sido particularmente atractiva para las empresas que trabajan en la IA, el almacenamiento de datos, el 5G, la automoción y la seguridad. Otras empresas están considerando el RISC-V como una solución para sistemas integrados de bajo coste, como dispositivos, sensores y actuadores de IoT periféricos.