Habitaciones grandes y techos altos

La FDL242 de Siemens proporciona protección contra incendios para grandes áreas con techos altos de hasta 120 metros. Su perfecta integración en los sistemas contra incendios de Siemens garantiza una detección fiable y permite un funcionamiento ininterrumpido. El detector simplifica la instalación con una autoalineación motorizada asistida por láser y minimiza las falsas alarmas con algoritmos de compensación de luz y suciedad.
El detector de humo con haz de luz FDL242 de Siemens le ayuda a proteger espacios valiosos, como:
La FDL242 se integra perfectamente en los sistemas contra incendios de Siemens y es compatible con los paneles Sinteso y Cerberus. Funciona con bucles con un separador de líneas integrado para una fiabilidad ininterrumpida y ofrece acceso a la nube para los datos de eventos y suciedad
La instalación para una persona es rápida y sencilla, con el montaje del reflector asistido por láser y la autoalineación motorizada. La interfaz de usuario integrada permite un funcionamiento eficaz sin herramientas adicionales, y los detectores opuestos funcionan sin interferencias.
El detector cuenta con una interfaz de usuario integrada y 6 conjuntos de parámetros aprobados en la EN 54-12 para diversas aplicaciones. Con la aplicación Building X Fire Connect, una sola persona puede realizar sin esfuerzo todas las pruebas necesarias.
El detector de haz lineal FDL242 utiliza algoritmos de compensación de luz que se ajustan a los cambios en los niveles de luz ambiental. Esta función ayuda a minimizar las falsas alarmas que se activan por la luz solar directa o por fuentes de luz artificial.
El haz de infrarrojos del detector mantiene un nivel de señal constante, incluso en presencia de polvo. Esta función no solo prolonga la vida útil, sino que también mejora el rendimiento y permite ciclos de mantenimiento más largos.
El sistema garantiza una alineación precisa del detector y el reflector a lo largo de la trayectoria del haz óptico, lo que significa que no tendrá que ajustar manualmente el movimiento del edificio debido a los cambios de temperatura.
Un aislador integrado aumenta la seguridad al impedir la propagación de fallos eléctricos. Elimina la necesidad de módulos de aislamiento independientes, lo que se traduce en un diseño del sistema más optimizado.





