
Desafío
Dirigir un centro de datos significa gestionar un entorno complejo en el que diferentes disciplinas, como la alimentación, la refrigeración, la seguridad o el rendimiento de la TI, están estrechamente interconectadas. Cuando esos sistemas funcionan en plataformas distintas, los operadores pierden tiempo al cambiar de interfaz y corren el riesgo de perder correlaciones críticas. La gestión integrada cambia eso.
Solución
El Sistema de Gestión de Edificios (BMS) supervisa y controla la infraestructura mecánica, como la iluminación, la seguridad, la protección contra incendios, los sistemas de fontanería y agua o los sistemas de calefacción y ventilación. Por ejemplo, regula los niveles de temperatura para mantener un entorno estable en el que los equipos de TI funcionen al máximo.

