
Hace apenas unos años, una avería compleja de una máquina a menudo significaba esperar a que llegara un especialista. Hoy en día, cada vez se pueden resolver más problemas más rápido gracias a la realidad aumentada. AR (Realidad aumentada) la tecnología apoya el servicio y el mantenimiento al conectar a los técnicos que trabajan en las máquinas con expertos ubicados a cientos de kilómetros de distancia.
Cada minuto de inactividad se traduce en costes tangibles, por lo que las empresas buscan cada vez más soluciones que permitan diagnóstico de fallos más rápido, mejora de la colaboración y mayor acceso a conocimientos especializados. Sin embargo, los expertos con experiencia no siempre están in situ, sino que suelen dar servicio a plantas en diferentes lugares, lo que requiere horas o incluso días para viajar.






