Los líderes mundiales y las organizaciones intergubernamentales consideran cada vez más que la construcción o la rehabilitación de edificios con criterios de eficiencia energética son la herramienta de descarbonización más inmediata y rentable.
Según un informe reciente de la ONU, el sector tiene potencial para reducir el 11 % de las emisiones mundiales de aquí a 2035, lo que equivale a retirar de la circulación mil millones de coches durante un año.
En este sentido, las normativas de construcción se han convertido en un factor clave para la descarbonización, y países de todo el mundo están introduciendo normativas centradas tanto en el carbono operativo como en el carbono incorporado (relacionado con la construcción y el transporte). Sin embargo, a pesar de estos avances, según un informe de la AIE de 2024, más del 50 % de las nuevas construcciones mundiales no están cubiertas por códigos sobre edificios.
Los planes nacionales de acción climática no suelen brindar un apoyo adecuado para la implantación de estas normativas. En virtud del Acuerdo de París, cada país presenta sus contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC), o planes nacionales de acción climática, en las que se describe su estrategia para reducir los gases de efecto invernadero. Aunque la gran mayoría (84 %) de las NDC hacen referencia al sector de los edificios, menos del 10 % ofrecen detalles pormenorizados sobre los edificios, y solo una pequeña mayoría (54 %) menciona la eficiencia energética en los edificios.
Creemos que los gobiernos deben integrar el sector de los edificios en las NDC. Esto puede apoyarse en herramientas como nuestra NDC Scorecard for Sustainable Buildings. Esta herramienta digital ayuda a los gobiernos y las partes interesadas en general a identificar las medidas normativas de prácticas recomendadas que deberían incluirse en el plan de acción climática de un país y su marco normativo nacional.
Los compromisos actuales de las NDC nos dejan muy lejos del objetivo de mantener el calentamiento global cerca de 1,5ºC. Adoptar medidas audaces en el sector de los edificios nos brinda la oportunidad de acercarnos mucho más a ese objetivo, pero solo si este sector deja de ser un punto ciego en nuestra respuesta climática.