En sus plantas de producción de Gram y Herning, Siemens ha sustituido las calderas de gas natural por sistemas de vapor eléctricos. Esta transición se ha traducido en una reducción del 40% en las emisiones de alcance 1 y 2 y, al mismo tiempo, ha supuesto importantes beneficios financieros mediante la optimización de las tarifas de la red y la reducción de los impuestos sobre el carbono.
Siemens actuó como contratista total y socio estratégico durante todo el proyecto, desde el análisis inicial y la simulación hasta la ingeniería, el diseño y la implementación.



