«Utilizamos una tecnología de planta muy variada, pero gracias a la solución de Siemens, podemos responder antes de que surjan problemas. Esto reduce en gran medida las interrupciones de producción. También hemos eliminado los planes de mantenimiento fijo: en cambio, nos guiamos por el estado de la planta, lo que también nos permite reducir los costes de mantenimiento». Uno de los mayores desafíos a la hora de implementar el proyecto piloto fue definir los datos correctos para el software. «Hay muchos factores que influyen, como la temperatura, los ciclos, las frecuencias y mucho más», afirma Ziepel.




