Gunther Bechmann, PhD (derecha), director sénior de operaciones y fabricación de Pfizer, que dirige el proyecto de la planta HighCon, en la nueva planta de Pfizer en Friburgo (Alemania).
La industria farmacéutica está en una carrera contrarreloj constante. Siempre se están desarrollando nuevas enfermedades que requieren nuevos medicamentos y vacunas. Y las enfermedades comunes, como el cáncer, siguen figurando entre las causas más comunes de muerte, por lo que la gama de tratamientos se refina continuamente.
Un ejemplo son los ingredientes farmacéuticos activos de alta potencia, o HPAPI para abreviar. En todos estos casos, la clave es introducir los medicamentos en el mercado lo antes posible. Y ese no es el único desafío: hay que tener en cuenta las cadenas de suministro interrumpidas, las presiones de los costos y la demanda de eficiencia, los ciclos cortos de innovación, los productos de alta calidad y el aumento de la flexibilidad.
Y, por supuesto, los recursos del mundo son limitados, por lo que hay una necesidad urgente de sostenibilidad. Como resultado, el mundo industrial nunca ha sido tan complejo como lo es hoy.



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