Al medir correctamente los datos correctos de los circuitos de refrigeración (como la temperatura del agua de suministro), ha sido posible aplicar las primeras medidas para reducir la energía. Las unidades de refrigeración podrían desconectarse si ya no se necesitan.
Forvia experimentó inmediatamente otro impacto positivo al analizar el coeficiente de rendimiento (COP) de la enfriadora. Esta información permitió a los operadores controlar y ajustar los circuitos de refrigeración en función de la demanda de energía de refrigeración para la producción, la temperatura y la humedad externa. Estas sencillas medidas de ahorro de energía no implican costes adicionales y conllevan una rentabilidad inmediata de la inversión.
Según los datos disponibles, Forvia también descubrió que las calderas se pueden apagar gracias a la energía solar térmica en determinadas épocas del año.
Un punto de partida prometedor para la descarbonización
En estrecha colaboración entre Forvia y Siemens, se han definido una serie de KPI adicionales para comparar los procesos y el rendimiento de las plantas. Posteriormente, esto ayudará a estandarizar esos KPI en todas las plantas de la división de Interior y otras. Podrán comparar fácilmente los datos entre las plantas en el futuro. La transparencia y la elaboración automática de informes en todos los sitios permitirán a Forvia tomar las decisiones correctas basándose en datos valiosos.
Tras la exitosa implementación, la planta de Almussafes se ha convertido en un ejemplo destacado para otros centros de producción. Actualmente, los expertos de servicio de Siemens están implementando los Servicios de Gestión de Energía Industrial en otras fábricas españolas como parte de la fase inicial. Está previsto un proyecto piloto en la división de Movilidad Limpia de Forvia para el primer semestre de 2022, con el objetivo de lograr un ahorro de energía comparable al de Almussafes.
Forvia trabaja actualmente en la implementación de la solución en otros países, como Polonia, la República Checa y los Estados Unidos. Esta iniciativa se puede utilizar en casi 40 países y representa un paso importante en la lucha contra el cambio climático.