Imagínese entrar en una fábrica moderna, con máquinas zumbando por todas partes, brazos robóticos agarrando con precisión y cintas transportadoras que transportan los componentes. Sin embargo, detrás de esta precisión coreografiada se esconde un problema que afecta a la industria: los sistemas no se entienden entre sí, hablan «idiomas diferentes». Y en algún punto intermedio se encuentra un ingeniero que intenta traducir esta confusión babilónica de idiomas —es decir, los muchos sistemas incompatibles— en código funcional. Los proyectos de digitalización fracasan no por grandes visiones, sino por este muro invisible de protocolos incompatibles.
La revolución de la traducción
Aquí es donde entra Workflow Canvas. En esencia, está la idea de convertir el lenguaje humano en comandos de control automatizados, creando así una conexión comprensible entre procesos que antes estaban separados. Suena simple, pero no lo es. Porque la realidad industrial es un mosaico de estándares patentados, sistemas desarrollados históricamente y áreas tecnológicas desconectadas. Los sistemas de TI, es decir, el software, las bases de datos y las aplicaciones en la nube, viven en su propio mundo. Los sistemas OT (hardware como máquinas, sensores o controles en la fábrica) viven en una planta completamente diferente. Workflow Canvas ahora permite unir estos dos mundos. Es una plataforma que combina varias herramientas para gestionar la integración de los elementos de TI y TO. Esto es especialmente cierto cuando se introducen dispositivos modernos que no pueden controlarse exclusivamente mediante PLC (controladores lógicos programables).

Detrás de este invento está el investigador Zhen Hua Zhou, que ha estado trabajando en la interfaz entre el software y la automatización durante muchos años y ha sido galardonado con el Premio al Inventor del Año 2025 en la categoría de «Principiante». Su introducción a la tecnología comenzó temprano: de niño, quería desarrollar sus propios juegos de computadora y, por lo tanto, aprendió a programar por sí mismo. A través de estos juegos, también mejoró su inglés y desarrolló un profundo conocimiento de la lógica y las estructuras. Hoy en día, su objetivo no es solo mejorar los procesos individuales con sus desarrollos, sino, a largo plazo, hacer que el mundo industrial sea más eficiente y comprensible.
Tres principios, una visión
La plataforma se basa en tres pilares revolucionarios:
- Indexabilidad global (que se puede encontrar y vincular de forma única en todo el mundo): esto significa que cada elemento, ya sea una máquina o un dato, recibe una identidad única, como una dirección postal universal para las máquinas.
- No intrusión: Workflow Canvas deja las máquinas y el software existentes sin cambios y solo se acopla a ellos desde el exterior, sin necesidad de reprogramar los sistemas. Esto elimina la necesidad de modificaciones costosas o intervenciones riesgosas en los procesos en curso.
- Multilingüismo: La plataforma habla con fluidez de TI y OT, y traduce entre bases de datos y robots, entre la nube y la fábrica. De repente, los procesos pueden vincularse más allá de los límites de la empresa, los límites de los fabricantes e incluso las eras tecnológicas. Los sistemas heredados, es decir, la tecnología más antigua pero aún utilizada que es difícil de conectar en red, ahora pueden comunicarse gracias a las soluciones en la nube actuales compatibles con la IA. Esto es posible porque Workflow Canvas se basa en estándares abiertos e identificadores digitales únicos, lo que permite que las máquinas y el software de diferentes empresas hablen el mismo idioma.

La siguiente etapa: estándares para el mundo
La ambición de Zhou va mucho más allá de las historias de éxito individuales. Para 2026, Workflow Canvas se establecerá como un nuevo estándar nacional en China y, además, como un posible estándar internacional de IEC. El objetivo es fusionar los estándares hasta ahora separados para diferentes lenguajes de programación y sistemas de TO de tal manera que surja un lenguaje comprensible común, abierto y accesible a nivel mundial para TI y TO.
La revolución invisible
Las innovaciones más fascinantes son a menudo las que no se ven. Workflow Canvas podría cambiar radicalmente la forma en que producimos más que cualquier otra máquina. Porque solo cuando los sistemas se entienden entre sí pueden surgir la verdadera inteligencia artificial y las redes. Con Workflow Canvas, Zhou ha creado un puente de traducción para las fábricas digitales. Esto hace que los procesos sean comprensibles y simplifica el manejo de sistemas complejos. Los mayores avances a veces no radican en lo que construimos, sino en cómo lo conectamos todo.