Muchos operadores de edificios subestiman el riesgo de un ciberataque a la tecnología de sus edificios.
No se trata solo de que se roben datos confidenciales. Se trata más de la pérdida de disponibilidad y de la amenaza de manipulación de los sistemas tecnológicos de los edificios, lo que puede provocar importantes daños económicos o a la reputación.
Con las medidas de seguridad adecuadas, es posible proteger eficazmente la tecnología vulnerable de los edificios.






